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El verano sabe a amor

By  23/06/2016

Se acercan los trenes, vuelos, el norte, el sur, y ellos, los amores de verano. Cupido, tiene mucho trabajo en la época estival, de hecho, nos han confirmado que ya se está comprando el traje de baño. Su jornada laboral aumenta de junio a agosto, y no es para menos, los flechazos se incrementan por cada brisa de mar.

 Investigadores como Cindy Hazan, de la Universidad de Cornell de Nueva York y Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, descifran que el enamoramiento tiene un fundamento biológico. Las hormonas influyen decisivamente en nuestro comportamiento y, como no, también en las emociones amatorias. Es salir el sol, ver el anuncio de Estrella Dam y nos revolucionamos. Huimos a la playa, piscinas y todo aquello que suponga chapotear y conocer gente. Gente, que puede ser algo más, alguien más en nuestra vida.

Son muchos los amores de verano, y muy variados…

Amores internacionales

Las melenas rubias y los ojos claros son la clave de estos romances. Les cuesta comunicarse, pero cualquier gesto o seña basta para seguir mirando la luz de la luna. Saben a novedad e incertidumbre y terminan en los aeropuertos con las maletas llenas de recuerdos.

Amores de bares

Son los más fugaces, pero los más divertidos. Se caracterizan por cortar la respiración. Saben a Carpe Diem y terminan con whatsApps en el aire.

Amores de apartamentos

Las puertas y ventanas son su punto fuerte. Se tratan de amores inocentes y puros. Saben a nervios y a mirillas. Terminan con el adiós más sincero y el sueño de un próximo verano.

Amores de pueblo

Agosto es su mes, el reencuentro es inminente, ambos lo saben, y la cuadrilla también. Son amores unidos por Paquito el cocholatero y el Venao. Saben a bocadillo de panceta y risas en la plaza, y lamentablemente terminan con la inesperada madurez.

Amores de barco

Suceden en la proa, a menudo en pleno atardecer, los camarotes son su refugio y el amanecer su desayuno. Saben a brisa, y en ocasiones a biodramina. Terminan en el puerto, un lunes cualquiera, antes de volver a la ciudad.

Algunos de ellos terminan porque no son suficiente, porque ya no hay chiringuitos y la arena del mar está fría. Pero de momento nada termina, disfrutad el verano como si fuese el último, saborear cada una de las experiencias que os muestre y por supuesto enamoraros, enamoraros sin límites amigos. @TottoEspana

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